Todo esto me lo dijo mi abuelo, yo solo serví de amanuense y aquí se los pongo:
Era mucho el espacio y el aire liviano que lo contenía todo pues todo era un estar ahí simple y oscuro. Un inmenso territorio lleno de libertad e ilusiones. Tu espectáculo de encantadora luciérnaga era la manera más grave de un parpadeo continuo hasta volverse un despertar colectivo y compartirlo con el que a lado ríe después de haber llorado tanto tiempo porque si es cierto que el aire lo contenía todo; para que así fuera más fácil entendernos en las butacas afelpadas del Cine Robles tan grande tan elegante tan sobre paseo de la Reforma. Fui por ti, para verte a ti lucecita gris en el Cine Chapultepec. Qué maravilla. Qué maravilla en el Cine Paris, y atrás las enigmáticas películas rusas en Cine Versalles, tan apropósito su nombre. Seguí caminando de tu brazo hasta el Cine Paseo, hasta el Cine Prado y llegamos a la sala del hotel Regis, cine que quedaría sepultado por el terremoto llevándose bajo los escombros todo el cine mexicano. Luego soñamos bajo las estrellas del techo pintadas del Cine Alameda, el Cine Olimpia, Cine Orfeón, Cine Pathé y no terminábamos pues eran tantos y tan grandes que incluso pasamos por el Cine Saboy donde tipos extraños se refugiaban para amarse apenas bañados por la tenue luz que no los juzgaba por ser tipos extraños. El Cine Maya, por Niño Perdido, el Cine Coloso, películas alemanas. Hacia Garibaldi, el Cine Avenida con tandas de caricaturas multicolor, Cine Mariscala, resueltamente ranchero, Cine Metropólitan que era casa de reyes, Cine Bucareli, Cine Palacio Chino, Cine Internacional, y no se terminaba porque era mucho el espacio y el aire liviano que lo contenía todo, Real Cinema, Cine Cosmos, muy grande, Cine Roxy, Cine Arcadia y eternamente El último Cuplé que duró un año en cartelera, Cine Ópera y a veces en los intermedios el programa del doctor I. Q en vivo, Cine Tlacopan, Cine Marina, por tepito los cines piojito a uno cincuenta la entrada, Cine Monumental, gigante, Cine Colonial y otro que no recuerdo por circunvalación el Cine Sonora la pantalla más grande del mundo entero sobre Ejército Nacional Cine Polanco antes de la función la telerevista cuatro pesos la entrada en los cines de primera les estoy hablando de mil novecientos cincuenta y cuatro cincuenta y seis por Correo Mayor Cine Río, Cine Bahía, Cine Soto y López Mateos no acaba y nunca acabaremos el señor del carrito de dulces vendiendo muéganos Cine Estadio, muy bonito, mucha película americana que tiempos maldición que tiempos Cine Jalisco ,Patriotismo y Revolución esas calles no se juntan era Cine de Antaño, Cine Antieuclidiano, Cine Manifiestamente Paradisíaco, Cine de Masas Selectas de un sistema económico-poético, Cine de todo el mundo en las salas de toda la ciudad, Cine Antípodas, Cine Lujuria, Cine Ensueño, Cine de Muertos, Cine de Rostros Muertos que desfilan sobre la infinita pantalla de polietileno.

3 Nuestros lectores opinan:
Lindo en verdad, parte de nuestra historia que terminó de sucumbir con la extinción del cine Agustín Lara.
soy joven, pero me recordó aquellos tiempos en que iba al cine Olimpia, de los unicos que pude ver aún... Ir hoy al cine es una experiencia distinta, ha perdido cierta magia, envuelta en el velo de lo comercial, entre palomitas y refrescos de cola...
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