Fraude


Estaba muy indeciso sobre ver Fraude, ¿a qué voy a ver lo que ya vi un año en televisión y he leído en los periódicos? me decía con tono abrumador, luego finalmente me decidí, y mientras entraba a la sala agradecí que fuera la última función del miércoles y así poder esquivar las banderas amarillas del sol azteca, y los eufóricos amlistas que como había leído coreaban el ya celebre: es un honor, estar con obrador. Nada de eso, un público sobrio, más bien delvallense, que estaba ahi por curiosidad cinéfila, más que por idolatría. Finalmente después de los 15 minutos rituales de comerciales, comenzó.

Entonces, una verdad empezó a asomarse en toda su perspectiva histórica, como un conjunto de esperanzas derrumbadas, (lo que consta en documentos), con testimonios de científicos, de intelectuales (orgánicos si se quiere) y la consigna de develar algo, que por monstruoso e inmenso, es inocultable.


Las imágenes se suceden en una historia ya sabida, Fraude, debería ser una película de terror y cual película del viejo Hitchcock el monstruo está ahí, pero no se ve, solo se siente y por momentos toma rostros distintos... Sí, se lo que está pensando, ¿Porque a este tipo le ha dado por escribir sobre una película de auto promoción, que no es autocrítica y menos viniendo de López Obrador. Tendría muchos argumentos para usted, me limitaré a dar unos cuantos: es una película que si es autocrítica, tanto como lo puede ser una película que no es neutral ni pretende serlo... ¿que no es objetiva? Tal vez no, pero su rigor histórico es aceptable, y nada en política es objetivo, como en muchas otras áreas humanas, en todo caso es elocuente sin duda alguna. ¿Que López Obrador es sólo un reformista? tal vez, pero que hay de las millones de personas que fueron a la calle y se volcaron en un proyecto de esperanza, tal vez sin un ideal político claro, pero con algo en la mente más que cierto --la revolución (institucional) no me ha hecho justicia. Se puede tirar a loco a un tabasqueño al que se puede tildar de ambicioso (no me refiero a Madrazo) pero no se puede dar la espalda a las multitudes organizadas y dispuestas a dar mucho o tal vez todo... y en la película vemos esto, multitudes de todos los estados con un solo grito, con una sola consigna.


Ya si usted puede ver la película en el cine, o de menos, bajársela de internet verá prueba tras prueba como se trató de un fraude bien orquestado, como se trató desde un principio con el intento de desafuero, y ahí, hasta Marcos estuvo de acuerdo, pero además podrá recordar, los videos, la campaña de Fox, la campaña sucia (que por cierto violó la ley, cosa que en los medios electrónicos no se dijo) Hildebrando, el fraude hormiga el día de la elección, el conteo del PREP, las boletas que faltaban, la inconsistencia en el conteo, la apertura de paquetes, y en fin... la imposición de un presidente, como por cierto, nos acaba de pasar con el rector de la UNAM.

Salí de la sala mientras la gente aún aplaudía, y entre reflexiones de incertidumbre, y de impotencia, con preguntas que me obligan a pensar al futuro. ¿Porque no se aprovecho ese contingente humano, toda esa inercia? ¿Por que Obrador prefirió la farsa de una presidencia, que resultó tan acéfala como la oficial? Tal vez porque no supimos aceptar el hecho que la película propone, que hubo fraude, que nuestra historia en adelante, se tiene que hacer a partir de ese hecho, no haciendo como que no ocurrió, pues la usurpación tiene cara, nombre y muchos apellidos.

Pd.

Dedico este artículo a mis amigos, en especial a aquellos que nunca han querido ver, o que por estar en discusiones bizantinas, la historia les ha pasado por enfrente.

3 Nuestros lectores opinan:

Green dijo...

Parece que se ha vuelto una constante el hecho de que cada 100 años en este país ocurran movimientos sociales que provocan revueltas que trascienden en la historia, movimientos que en mayor o menor medida han provocado una "maduración" (si es que puede llamársele de este modo) paulatina en el ámbito político-cognoscitivo de la población.

Si bien existe dicha "maduración", también es preciso señalar el otro aspecto que también se ha convertido una constante a lo largo de la historia, el "olvido" o la "indiferencia". Me parece que éstos agentes son los causantes de que nos hagamos preguntas como las que aparecen en la parte final del texto, y es que, desde mi punto de vista, me parece muy dificil mantener la convicción en los ideales cuando se tiene que luchar a diario por tener algo para comer, cuando no se ven resultados a corto plazo (que no siempre van a ser los mejores, lo bueno se lleva su tiempo), cuando no se tienen los conocimientos suficientes para plantear y defender las ideas sin que para ello se tenga que recurrir a la violencia. No obstante ello, el hecho de que exista un documental como este, es algo que puede ayudar a que lo ocurrido no se olvide tan facilmente.

A pesar de que, por las razones antes planteadas, sea dificil mantener las convicciones, es un hecho que con el movimiento obradorista, si bien acéfalo, se ha encontrado una manera de levantar la voz de forma organizada en contra de un "gobierno oficial", cuestión que con el tiempo puede depurarse y convertirse en un muy buen antecedente para realizar cambios de fondo en el sistema político-gubernamental.

Conforme a las reglas del juego (llámense leyes), el gobierno, fraudulento o usurpador, es uno, con cara, nombres y apellidos. El "gobierno legítimo" (no así reconocido por las reglas del juego), tiene miras a convertirse en algo que puede ir más allá de un simple movimiento de protesta civil (cuyo antecedente podría fijarse en 1988), la cuestión primordial consiste en no dejar que el olvido y la indiferencia se apoderen del movimiento, la participación social es toral en los procesos democráticos, y ésta, ante todo, debe ser inteligente.

Como quiera que sea, el fraude ocurrió, y al menos dos veces en los últimos veinte años. Nuestra tarea como sociedad es buscar una cohesión que más allá de estancarse en ideales partidistas, verdaderamente propicie el bien común, haciendo de éste país uno más competitivo, unido y fuerte, que pueda hacer frente lo antes posible a otra realidad que ocurre fuera de nuestras fornteras y que, a pesar de que en gran medida es la causa de muchos de nuestros padecimientos, no es posible evadir tan facilmente: la globalización.

Jools dijo...

oye axel..... quítale lo de "exhibición" al FECI.... ese ya no es su nombre

Jools dijo...

Pendejo